Por qué se porta mal tu hijo

Aunque hayan cosas de tus hijos que te saquen de quicio, te molesten o te disgusten, no significa que lo que estén haciendo se trate de un mal comportamiento .Hay comportamientos que responden a una necesidad evolutiva, a algo propio de su edad y que necesita satisfacerse. Por ejemplo, en un niño preescolar la necesidad de explorar y de conocer se encuentra en su máximo apogeo.

Tú debes poner los medios para que ese ímpetu explorador no te ponga la casa patas arriba si te molesta mucho. Esto dependerá del nivel de tolerancia que tengas . Pero sí tienes que ser consciente que es sano y natural para su desarrollo personal hacerlo y debes facilitárselo, para no coartar o mermar esa curiosidad tan necesaria para el aprendizaje. También influye el temperamento que tenga, su capacidades físicas e intelectuales e incluso el  puesto que ocupa entre sus hermanos, así que ponerte en la piel de tu hijo te ayuda  a ser mas consciente de lo que le pides.

No obstante, a tus hijos tienes que enseñarles los límites. No me gusta la expresión ponerles los límites, porque esto solo significa que se los impones pero no los aprenden ni los integran, que es de lo que se trata. Pero tienes que intentar que sean los menos posibles (para no saturarles de noes y luego dejen de ser efectivos) pero sí claros y firmes. Con esto quiero decir que descartes decir NO por cosas que realmente no tengan importancia, que los límites que pongas estén claros y los conozca el niño y que además los mantengas siempre (estés cansado o no). Si hoy X es un límite, que mañana lo siga siendo (importante para que lo tengan en cuenta los dos progenitores).

¿Cómo sabes lo que es importante y lo que no? Que no sea peligroso para el niño o para otra persona y que no vaya en contra de lo que consideres inaceptable en tu casa, son buenos medidores. Todo lo demás, te puede hacer más o menos gracia o puede que no lo aguantes, pero en vez de utilizar el NO, que inducen a la rebeldía, prueba a dar tu opinión (“creo que tus zapatos estarían mejor en el balcón”, lo que tú preferirías (“me gustaría ver el salón recogido antes de cenar”, a distraerle (si es pequeño), indicarle directamente lo que SÍ puede hacer, sesión de cosquillas, invitarle a que te ayude con la cena…

Pero cuando no se trata de una necesidad asociada a su momento evolutivo y hay un motivo que no se ve en la conducta de tu hijo, se nota. A ver si te suena alguna.

LAS CUATRO MANERAS DE PORTARSE MAL

La disciplina positiva parte de la premisa de que un niño que se porta mal se encuentra desanimado porque no se siente integrado en la familia o en el grupo. Se siente excluido en ese momento y decide, en su idioma, reclamarte que lo incluyas.

  • Te exigen una ATENCIÓN EXCESIVA: Quieren estar todo el tiempo contigo, que tú no hagas otras cosas que no sea con ellos, no quieren que hables con nadie más…
  • Te RETAN: Te responde que no cuando les pides algo, se niegan a hacer lo que les pides…
  • Se VENGAN: Te hieren diciendo algo que saben que te va a hacer daño, atacan a su hermano o rompen algo valioso para ti con intención.
  • Se muestran INCAPACES: Pasan de todo. Se muestran derrotados.

Detrás de estos cuatro comportamientos que la D.P. llama metas erróneas, se esconde una necesidad oculta. Las llama erróneas porque tus hijos de manera inconsciente, se comportan de una u otra manera creyendo de forma errónea que van a conseguir saciar esa necesidad de sentirse integrado e incluido.

Vamos a ver una por una:

DEMANDA DE ATENCIÓN EXCESIVA:

  • Todos los niños necesitan la atención de sus padres, pero puede que no la busquen de manera positiva o enriquecedora.
  • Estos niños están dispuestos a aceptar cualquier tipo de atención.
  • Prestarles demasiada atención puede ser parte del problema. No están acostumbrados a que tengamos un espacio propio.

MENSAJE QUE ESTÁ DETRÁS DE SU COMPORTAMIENTO: “Date cuenta de que estoy aquí”.

CÓMO TE HACE SENTIR: Enfadado, irritado, preocupado, fastidiado y culpable.

QUÉ NO DEBES HACER: Advertirle que pare, rogarle que pare, hacerle cosas que en circunstancias normales no se las harías. Todo esto desgasta, debes repetírselas muchas veces y solo frena la conducta por un tiempo, luego la retoman. No son efectivas.

QUÉ DEBES HACER:

  • Implica al niño en algo útil.
  • Di las cosas solo una vez y actúa.
  • Crea los momentos especiales, para que les de valor. Llámalo especial y que tenga fecha y hora.
  • Establece señales no verbales de antemano (acordar que cuando necesitas que no te interrumpa cuando hablas por teléfono, le tocarás el hombro)
  • Dale un abrazo reconfortante
  • Fomenta la capacidad del niño para entretenerse y calmarse solo, ensayando situaciones habituales en las que se de la mala conducta y buscando alternativas para el en esos momentos.

ACTITUD RETADORA

  • Padre e hijo quieren ganar.
  • Establece una lucha de poderes que implica un Ganador y un Perdedor. En una familia todos deben ganar.
  • Entre más se pierden los papeles, más vencedor se siente el niño.

MENSAJE QUE ESTÁ DETRÁS DE SU COMPORTAMIENTO: Sólo cuento cuando soy el jefe. “Déjame ayudar. Dame opciones”.

CÓMO TE HACE SENTIR: Provocado, desafiado, amenazado y derrotado.

QUÉ NO DEBES HACER: Luchar, intentar imponerte.

QUÉ DEBES HACER:

  • Redirige el poder del niño en algo útil pidiéndole ayuda. (Vale, no quieres bañarte. Ven a la cocina y ayúdame con la cena y lo hablamos).
  • Ofrece opciones limitadas. (No ducharse no es una opción pero puedes elegir si lo prefieres hacer antes o después de la cena).
  • Habla poco y actúa con cariño y firmeza.
  • Pregúntale si serviría de algo “enfriarnos” y hablarlo más tarde.
  • Queda con el niño para solucionar un problema.

VENGANZA

Si te  sientes herido por el comportamiento de  tu hijo, es muy probable que el también se sienta herido.

MENSAJE QUE ESTÁ DETRÁS DEL COMPORTAMIENTO: Creo que no cuento por lo tanto hago daño. “Me siento dolido. Reconoce mis sentimientos”.

CÓMO TE HACE SENTIR:Herido, decepcionado, incrédulo, disgustado.

QUÉ NO DEBES HACER: Vengarte, tomar represalias, hacerle chantaje emocional.

QUÉ DEBES HACER:

  • Gestiona tus sentimientos heridos (autocontrol, centrarte en el mensaje no en el dolor)
  • Reconoce los sentimientos heridos de tu hijo.
  • Pide perdón si has causado un daño, al margen del que te haya causado tu hijo.
  • Escucha sus sentimientos.
  • Cuando estén calmadas las aguas, corrige, y haz que repare el daño causado a algo o a alguien si lo ha habido. Que el propio niño, busque las mejores maneras de hacerlo.

INCAPACES

  • Tu hijo siente que no hace las cosas bien y por lo tanto prefiere rendirse.

MENSAJE QUE ESTÁ DETRÁS DE SU COMPORTAMIENTO: No creo que pueda pertenecer porque soy un inútil. “No te dés por vencido conmigo”.

CÓMO NOS HACE SENTIR: Desesperado, perdido, inútil.

QUÉ NO DEBES HACER: Darnos por vencido, hacerle las cosas, sobreprotegerle.

QUÉ DEBES HACER:

  • Ten fe en tu hijo y déjale hacer las cosas solo. Si tu crees, él creerá.
  • Ten paciencia y dedica tiempo a enseñarle y a animarle a que de pasitos, cortos al principio y con probabilidad de éxito para que gane confianza.
  • Convéncele, con tu actitud, que los errores son oportunidades preciosas para aprender.

Y por último y lo más importante:

Estos comportamientos encierran un mensaje detrás, pero a veces no es lo que parece. Para descifrar ese mensaje y actuar en consonancia, busca qué sentimientos te hace sentir lo que está haciendo tú hijo (búscalo en cómo te hace sentir) y esa es la clave para saber cómo actuar.

Todo esto no garantiza que tus hijos no se porten mal pero:

Si tu hijo se siente integrado, no necesitará demandártelo
  • Son herramientas más eficaces porque van al origen del problema.
  • Desgastan menos.
  • Puedes reducir el tiempo del conflicto e incluso si previenes que se pueda sentir de lado, puedes reducir también los malos comportamientos.

Si tu hijo se siente integrado, no necesitará demandártelo.

Y hasta aquí he llegado hoy. Un post largo pero que consideraba necesario para ir aportándoos herramientas. Espero que te sirva de ayuda en tu día a día. Si te ha gustado me encantaría saberlo. Así que anímate y déjame un comentario.

PD. En este artículo se recopila información recogida en  los libros “Cómo educar con firmeza y cariño. Disciplina Positiva” de Jane Nelsen y “Disciplina Positiva para preescolares. Educar niños responsables, respetuosos y capaces” también de Jane Nelsen, Cheryl Erwin y roslyn Ann Duffy.

¿QUIERES FORMAR PARTE DE FAMILIAS POSITIVAS? SUSCRÍBETE Y NO TE PIERDAS NADA NADITA