Mis 5 propósitos como madre

¿Tú eres de los que hacen una lista de nuevos propósitos en fin de año?

Yo soy una de ellas. Nuevos propósitos, buenas intenciones, cosas que quiero aprender. Creo que en el fondo, aunque después haga lo que me de la gana, me sitúa. Hacer el repaso del año me recuerda en qué he invertido mi tiempo. Si lo he utilizado como me apetecía o cómo me iba saliendo. Si he hecho lo que yo quería o lo que querían de mí. Si me siento satisfecha o no. Todo eso. Que puede ser todo y puede ser nada.

Hay personas, y yo conozco algunas de ellas, que les da igual. Siempre me dicen que se trata de vivir sin más. Y si uno ha hecho algo en un momento determinado, ya está. Hecho está. Qué envidia. A mi me parece un modo de vivir estupendo para combatir el estrés, pero yo no soy así. Yo quiero llegar a los 80 intentando que el vivir no me despiste de las cosas que quiero. Porque a veces tengo la sensación de que vivir sin más está reñido con lo que queremos ser . Y si ahora me centro en lo relativo a mi hija, más miedo me da no ser consciente de lo que estoy haciendo con ella.  Porque criar sin más, puede estar reñido con ser la madre que realmente quiero ser. Podría perderme en el día a día, en las tareas básicas de crianza y olvidarme de la conexión con mi hija, reírnos, explicarle lo valioso de la vida, la transmisión de valores y cuarenta mil cosas más que me parecen importantes aparte de satisfacer sus necesidades básicas. Hay que ser conscientes de lo que queremos, para hacerlo.

Así que ahora en esta lista de propósitos también incluyo los que quiero como madre y son estos:

MIS 5 PROPÓSITOS COMO MADRE

  • NO OLVIDAR QUE MI HIJA ESTÁ AL MISMO NIVEL QUE YO: Ni yo soy más ni ella menos. Por lo que se merece el mismo respeto que me tengo a mí misma.
  • ENTENDER QUE NO ES UNA PERSONA ADULTA: No puedo pedirle lo mismo que me exijo a mi. Cada edad tiene sus limitaciones. Desde que nace está aprendiendo. Por eso me pregunta, me copia, prueba cosas, intenta cosas y  rompe cosas.
  • DARLE RAÍCES Y ALAS: Mí hija me necesita física y emocionalmente pero también necesita caminar su camino por sí misma. Debo guiarla, pero no hacer el camino por ella. Debo ayudarle a sortear las piedras pero no  quitárselas del camino. Tengo que darle mi opinión pero no exigirle obediencia. Tengo que permitir que aprenda de sus propias experiencias.
  • POTENCIAR SU AUTONOMÍA:  Tengo que hablarle y enseñarle las cosas de tal modo que su confianza salga reforzada. Que su autoestima se vaya fortaleciendo. No hacer por ella las cosas que pueda hacer por sí misma, aunque lo haga más lento.
  • CONECTAR: No solo quiero quererla, sino que lo sepa y sobretodo lo sienta. Con mi manera de hablarle, de escucharla, de tratarla. Convencerla de que la quiero por ser quien es. No por lo que hace o deja de hacer. Conocerla. Cultivar la complicidad y el sentido del humor.

En definitiva, nada que no hayamos escuchado antes  pero ¿sabías que todo esto  lo  fomenta la disciplina positiva?.

Todos estos propósitos los fomenta la Disciplina Positiva
¿Te parecen buenos propósitos?¿Añadirías alguno?

Cuéntamelo si te apetece dejándome un comentario debajo.

Un abrazo,

Doris.

 

 

 

 

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